Sobre mí

Elena Carpio

Soy Elena Carpio, Psicóloga Sanitaria, siempre he sido una persona muy curiosa y me ha fascinado tratar de entender el funcionamiento humano. En mis relaciones tiendo a escuchar, apoyar y aprender de la experiencia de los/as demás, lo que me llevó a estudiar Psicología hace más de 20 años. También soy una apasionada del deporte, he practicado de todo y destacado en nada, esta pasión me condujo, al mismo tiempo, a licenciarme en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, aunque profesionalmente no me dedico a ello y me centré en desarrollarme como Psicóloga.

Desde hace más de 15 años trabajo en el ámbito de la Psicología Clínica y de la Salud, a nivel privado y público. He tenido la gran suerte de transitar diferentes escenarios protagonizados por personas y familias con diversas circunstancias psicosociales; así como, trabajar codo a codo con distintos profesionales y equipos multidisciplinares. He tratado de aprender de todo ello y ampliar la perspectiva, buscando hacerme más preguntas que respuestas.

La mirada con la que contemplo a las personas que acuden a terapia procuro que sea integradora y humanista, y, aunque los inicios de mi formación y especialización en Psicología fueron con un enfoque Cognitivo-Conductual, conforme voy adentrándome en esta andadura profesional y, a la vez, teniendo experiencias de vida (algunas de ellas arrolladoras, como mi maternidad), soy más consciente de que el foco en terapia ha de ponerse en el mundo emocional de cada uno/a. En el proceso de psicoterapia tengo muy presente los principios de la Regulación Emocional y la Teoría de Apego, para integrar el pasado con el presente de la persona y poder proyectar un futuro amable en el que sentirse seguro/a y en equilibrio.

Durante el proceso de terapia me gusta ser cercana y estar accesible. Me importa que en el espacio terapéutico se pueda respirar un clima seguro, respetuoso y de intimidad. Pongo mis cinco sentidos en tratar de entender sin juicios y validar la experiencia personal, ya que sentirnos entendidos, no juzgados y aceptados es el primer paso para el autoconocimiento y la propia validación.

La mirada con la que contemplo a las personas que acuden a terapia procuro que sea integradora y humanista, y, aunque los inicios de mi formación y especialización en Psicología fueron con un enfoque Cognitivo-Conductual, conforme voy adentrándome en esta andadura profesional y, a la vez, teniendo experiencias de vida (algunas de ellas arrolladoras, como mi maternidad), soy más consciente de que el foco en terapia ha de ponerse en el mundo emocional de cada uno/a. En el proceso de psicoterapia tengo muy presente los principios de la Regulación Emocional y la Teoría de Apego, para integrar el pasado con el presente de la persona y poder proyectar un futuro amable en el que sentirse seguro/a y en equilibrio.

Durante el proceso de terapia me gusta ser cercana y estar accesible. Me importa que en el espacio terapéutico se pueda respirar un clima seguro, respetuoso y de intimidad. Pongo mis cinco sentidos en tratar de entender sin juicios y validar la experiencia personal, ya que sentirnos entendidos, no juzgados y aceptados es el primer paso para el autoconocimiento y la propia validación.

Si quieres acompañarme un poco más

Te invito a seguir mis redes sociales

¿Necesitas más información?

Contacto

Si tienes alguna duda o cuestión que plantear, puedes escribirme. Estaré encantada de ayudarte.